Visita a la Corte Interamericana de Derechos Humanos en San José de Costa Rica junto a la abogada cordobesa Luciana Caminal

 

Está integrada por 7 jueces de distintos países y tiene su sede en San José de Costa Rica y a la que recurre la Comisión Interamericana de Derecho Humanos, que tiene su sede en Washington D.C., y los estados Americanos. Sus decisiones son consultivas, cautelares o definitivas.

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Los alumnos deben conocer y jurar la Constitución Nacional con motivo del 1 de Mayo aniversario de la misma jurada en 1853 por los constituyentes

Promesa de Lealtad a la Bandera
PROMESA DE LEALTAD A LA CONSTITUCIÓN NACIONAL
 
Ley 27505
 
Institúyese ceremonia escolar.
 
El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley:
 
Artículo 1º – Institúyese la ceremonia escolar de Promesa de Lealtad a la Constitución Nacional el primer día hábil siguiente al 1º de mayo de cada año, en ocasión del Día de la Constitución Nacional.
 
Art. 2º – La Promesa de Lealtad a la Constitución Nacional la efectuarán los alumnos de tercer año de la escuela secundaria de todos los establecimientos educativos de gestión pública y privada, en un acto académico con la presencia de la Bandera Nacional.
 
Art. 3º – La máxima autoridad del establecimiento educativo tomará la Promesa de Lealtad a la Constitución Nacional a los alumnos, quienes responderán afirmativamente a la siguiente fórmula: “¿Prometen respetar y hacer respetar los derechos, deberes y garantías que la Constitución Nacional establece, hacer todo lo que esté a su alcance para cumplir y hacer cumplir sus preceptos y disposiciones, y respetar la autoridad delas Instituciones que de ella emanan?”.
 
Art. 4º – La Promesa de Lealtad a la Constitución Nacional será complementada por una instancia previa de aprendizaje, reflexión y evacuación en materia constitucional.
 
Art. 5º – Invítase a las provincias, municipios, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al Consejo Federal de Educación a incorporar esta ceremonia en el calendario escolar anual.
 
Art. 6º – Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.
 
DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTIDÓS DÍAS DEL MES DE MAYO DEL AÑO DOS MIL DIECINUEVE 
 
REGISTRADA BAJO EL Nº 27505
 
MARTA G. MICHETTI – EMILIO MONZO – Eugenia Inchausti – Juan P. Tunessi
 
Ciudad de Buenos Aires, 12/06/2019
 
En virtud de lo prescripto en el artículo 80 de la Constitución Nacional, certifico que la Ley Nº 27.505 (IF-2019-49000125-APN-DSGA#SLYT) sancionada por el HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN el 22 de mayo de 2019, ha quedado promulgada de hecho el día 10 de junio de 2019.
 
Dése para su publicación a la Dirección Nacional del Registro Oficial, gírese copia al HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN y, para su conocimiento y demás efectos, remítase al MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA. Cumplido, archívese. Pablo Clusellas

El renacer de los nacionalismos

Nacionalismo

La idea de nación fue muy importante en el siglo XIX para la formación de los países que conformaron el mapa de Europa y América. Pero, en la primera parte del siglo XX, el exagerado sentimiento nacional, se transformó en nacionalismo, del que se valieron líderes como Adolf Hitler, Joseph Stalin, Benito Mussolini, Francisco Franco y Antonio de Oliveira Zalazar en Europa, y los dictadores que azotaron Latinoamérica, que nos llevaron a olvidar la dignidad de la persona humana, a guerras, a holocaustos y a arrojar bombas atómicas.

El siglo XXI, junto a las grandes y sorprendentes innovaciones que nos muestra, para bien y para mal, nos encontramos con el renacer de los nacionalismos, con extraños líderes, algunos outsider, que con un sesgo populista y autoritario, cuestionan la globalización, la inmigración, la inseguridad, la corrupción y la política tradicional, y pretenden atrapar, en las frontera de sus países, al bien de su nación, olvidando el bien común de toda la humanidad.

Donald Trump triunfó en EEUU con el lema “primero América”, prometiendo construir un muro en la frontera con México para frenar la inmigración. En el Reino Unido se votó el Brexit, para separarse de la Unión Europea. En Italia ganó las elecciones una alianza de dos partidos nacionalistas, uno de derecha, “La Liga”, del norte, que combate la inmigración, liderada por Matteo Salvini; y el “Movimiento 5 estrellas”, del sur, de centro izquierda, fundado por el cómico Beppe Grillo, y ahora liderado por Luiggi Di Maggio, que propuso abonar una “renta ciudadana”. Los separatismos son otra vertiente nacionalista, como el catalán, que compromete la unidad española.

Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, cerró las fronteras a los inmigrantes. Algo parecido a lo que postulan el “Movimiento Nacional” de Marine Le Pen, en Francia, y “Alternativa para Alemania”, que lidera Frank Magnitz.

Por otro lado, el presidente de China, Xi Jinping, secretario del partido comunista, gradualmente va sustituyendo al marxismo por un nacionalismo capitalista y totalitario. Y Vladimir Putin, un ex agente de la KGB, convertido hoy en líder nacionalista, reivindica el pasado de Rusia desde los Zares, el triunfo de Stalin en la 2ª. Guerra Mundial y revaloriza la Iglesia Ortodoxa, como partes esenciales del nacionalismo de esta potencia euro-asiática.

En América Latina tenemos a Nicolas Maduro en Venezuela, Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia, nacionalistas-populistas de izquierda. Jair Bolsonaro, populista de derecha en Brasil, y al nuevo presidente del El Salvador, Nayib Bukele, un outsider de 38 años de edad, que acaba de derrotar a los dos partidos tradicionales de izquierda y de derecha.

En la 2da. década de este siglo, las redes sociales pasaron a ser un vehículo para la segmentación social, racial, religiosa, nacional, regional, etc. Se refuerzan las afinidades entre quienes piensan igual, y se reducen el intercambio con quienes piensan de otra.

El resurgimiento y revalorización del nacionalismo es también una respuesta a la “híper-globalización”, que se impuso en la últimas décadas, en la cual con Internet, las plataformas digitales, la inteligencia artificial y las redes sociales, se pensaba que se iban a universalizar la economía, la política, la cultura y debilitar las fronteras físicas y espirituales.

El exceso de nacionalismo, en las grandes potencias, así como el avance del proteccionismo económico, moldea un mundo más inestable y, en consecuencia, más peligroso para los países medianos y pequeños. Al mismo tiempo, acentúa y escala la concentración de la riqueza, los conflictos migratorios, raciales y de minorías, radicalizando y agrietando los discursos políticos y electorales.

La reivindicación del “Estado Nación”, una categoría en declinación frente al fenómeno de la globalización -según algunos teóricos de finales del siglo pasado-, se esconde una nueva generación de políticos, que con postulados autoritarios y discriminatorios, pretenden revertir los procesos de integración, y contaminar la democracia con postulados populistas. El recuerdo de los desastres que causaron los nacionalismos en la primera mitad del siglo anterior, nos tiene que llamar a la reflexión, para que no tengamos que lamentar de nuevo tiranías, guerras y millones de muertos como los que todavía recordamos con dolor.

Contener a los nacionalismo, quizás sea hoy una prioridad global.

Córdoba, mayo de 2019.

Presentación del Dr. Jorge Horacio Gentile del libro “El Nacional socialismo contra el mundo civilizado”

Presentación del Dr. Jorge Horacio Gentile en la Legislatura de la Provincia de Córdoba el 9/4/19 del libro “El Nacional socialismo contra el mundo civilizado” de Mario Sinay que se refiere a “Historias inéditas emergentes de la barbarie nazi”. El Emporio Ediciones, 2019, 326 páginas.

Se trata de un recordatorio de muchos hechos, personajes, circunstancias, sucesos y acontecimientos que ocurrieron en Europa y en el mundo, en los escenarios más diversos, durante el gobierno de Adolf Hitler, responsable principal del Holocausto, quién invocaba la ideología nacionalista y racista denominada: Nacional Socialismo.

En el mismo se mencionan:

Personajes: Adolf Hitler, Adolf Eichmann, Joseph Goebbels, Dr. Josep Mengele, Benito Mussolini, entre otros.

Personas; judíos, gitanos, militares, saboteadores, informantes, soldados, partisanos, guerrilleros, scouts, pacifistas, refugiados.

Políticos, ministros, diputados, diplomáticos, médicos, enfermeros, artistas, científicos, maestros, deportistas, fotógrafos, jóvenes, niños, ancianos, sindicalistas, y hasta una princesa.

Entre otros.

Religiosos: judíos, cristianos, musulmanes, testigos de Jehová, pontífices, sacerdotes, pastores, rabinos, teólogos, misioneros, párrocos, religiosas/os, y jesuitas.

Grupos humanos o instituciones: Gestapo, campos de concentración –Auschwitz-, cárceles, guetos, servicios de informaciones, partidos, grupos de resistencia, células, tribunales, familias, circos, empresas, iglesias, mezquitas, catedrales, congregaciones religiosas y monasterios, entre otros.

Países: Alemania, Israel, Polonia, Rusia, Unión Soviética, Palestina, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, España, Italia, Grecia, Suiza, Países bajos, Checoslovaquia, Hungría, Lituania, Brasil, Argentina, Santo Domingo, México, Chile, Uruguay, China, Austria, Etiopía y Bielorrusia, entre otros.

Se alude a las violencias que se consumaron: el holocausto, las guerras, los sabotajes. Que afectaron a personas que fueron capturadas, condenadas, deportadas, perseguidas, refugiadas torturadas, masacradas, asesinadas, sometidas a trabajos forzados o cámaras de gas, fusiladas, arrestadas, presas, encarceladas.

Este libro es entonces una descripción, muy bien fundamentada, de hecho que atentaron contra la vida y los derechos de millones de personas ocurridos en nombre del “nacional socialismo”; que hoy no solo sirve para ampliar el recuerdo de lo que no debe repetirse, sino también como enseñanza a las nuevas generaciones de las malvadas consecuencias que acarrean los nacionalismos.

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La Nación y el Nacionalismo

Para entender lo que significan los nacionalismos es importante distinguir antes el significado de las expresiones: nación, sociedad política y estado.

La idea de nación es una comunidad nacional, generada por un origen común, por lasos culturales, de idioma, etnia, religión, objetivos políticos y la creencia en un ancestro común. Implica un sentimiento de orgullo por los logros de la comunidad nacional, y se relaciona con la idea de patriotismo. Enfatiza los rasgos identitarios.

Un buen ejemplo de ello es lo que dice la Declaración de la Independencia efectuada en Tel Aviv el 14 de mayo de 1948 cuando se definió a la Nación israelí, sobre la que se crearía luego la sociedad política y el estado de Israel, al expresar que: “La tierra de Israel fue la cuna del pueblo judío. Aquí se forjó su identidad espiritual, religiosa y nacional. Aquí logró por primera vez su soberanía, creando valores culturales de significado nacional y universal, y legó al mundo el eterno Libro de los Libros. Luego de haber sido exiliado por la fuerza de su tierra, el pueblo le guardo fidelidad durante toda su Dispersión y jamás dejó de orar y esperar su retorno a ella para la restauración de su libertad política”

Los sentimientos nacionales en el siglo XIX sirvieron para concretar distintas sociedades políticas, con sus correspondientes estados, en distintos países de Europa y en América.

La sociedad política, como indica Jacques Maritain, es la más perfecta de las sociedades temporales, es una obra de la razón, la justicia es una condición de su existencia, la amistad es una condición vital y está encaminada al bien común.

El estado, como bien nos sigue indicando Maritain, es una parte de la sociedad política interesada en el mantenimiento de la ley,

el fomento del bienestar común y el orden público y se ocupa del gobierno y la administración de los asuntos públicos.

El Nacionalismo

El nacionalismo es la creencia de que una nación debería poder controlar el gobierno y todos los medios de producción. Y como ideología, pone a una determinada nación como el único referente identitario, dentro de una comunidad política; y parte de dos principios básicos con respecto a la relación entre la nación y el Estado: · El principio de la soberanía nacional: que entiende que la nación es la única base legítima para concretar una la sociedad política y su Estado. · El principio de nacionalidad: que sostiene que cada nación debe formar su propio Estado, y que las fronteras del Estado deberían coincidir con las de la nación.

Las doctrinas, movimientos sociales o partidos políticos nacionalistas inspiran y subliman acciones colectivas reivindicativas o políticas poniendo como objetivo el bien de la nación, aunque en su accionar se afecten los derechos humanos y se terminen instalando en gobiernos autoritarios, dictaduras o tiranías. El surgimiento de los nacionalismos, ocurren en el siglo XIX, después la independencia de EEUU, de la revolución francesa y la de los países latinoamericanos.

El nacionalismo, en el período de entreguerras inspiró el fascismo, el nacismo, el franquismo, la dictadura de Oliveira Salazar en Portugal y las dictaduras latinoamericanas. Después de la Segunda Guerra Mundial fue el ideal que enarbolaron los procesos de descolonización y del tercermundismo, y a los distintos grupos que en distintos países se llamaron: Movimientos de Liberación Nacional.

El nacionalismo populista

En este siglo en el mundo han vuelto a nacer los nacionalismos -vinculados al populismo, al proteccionismo, a la resistencia a la inmigración, en contra de la inseguridad e invocando la corrupción y la anti-política, en partidos y movimientos de derecha o de izquierda, en distintos países de Europa, de América y en el mundo en general.

En Europa, el cuestionamiento a la Unión Europea que caracteriza a la mayoría de los populismos, lo hace desde una posición nacionalista. Reclaman que los estados soberanos recuperen atribuciones que han cedido a estructurales multinacionales, ya sean políticas, económicas o regionales.

Reivindican al “Estado Nación”, que muchos pensaban que era una categoría en declinación, frente a la globalización política y económica que se ha acentuado desde finales del siglo XX.

Los separatismos, como el catalán, son una vertiente del nacionalismo, al que a su vez adhieren los estados nacionales que los enfrentan, agudizando el nacionalismo en ambas partes del conflicto que se genera.

El nacionalismo económico ha emergido en el mundo anglosajón con el proteccionismo de Donald Trump y el Brexit del Reino Unido. Esto ha provocado reacciones, con medidas adoptadas como represalia en países aliados de los Estados Unidos, como son los europeos y con Canadá y en México, con

los que tenían un tratado de libre-comercio con Washington, mejor conocido como NAFTA o TLC (Tratado de libre comercio de América del Norte) de 1994, y que ahora, en 2018, ha sido sustituido por otro denominado el USMCA (“United States, México y Canada”).

En el mundo occidental puede establecerse así una vinculación relativa entre populismo, anti-inmigración, anti-política y nacionalismo. Pero a diferencia de los tres primeros términos, que son fenómenos predominantemente occidentales, el resurgimiento del nacionalismo es universal.

Los líderes de las potencias globales, al finalizar la segunda década del siglo XXI, tienen una fuerte impronta nacionalista. No sólo es el caso de Trump, con su lema “primero América”. El presidente de China, Xi Jimpiao, es un líder nacionalista, que gradualmente va sustituyendo al marxismo por el nacionalismo, justificando un régimen totalitario.

En Francia la Alianza Nacional liderada por Marine Le Pen, combarte fuertemente la inmigración, como lo hace Viktor Orbán, el primer ministro de Hungría. En Alemania ha surgido “Alternativa para Alemania”, liderado por Frank Magnitz.

En Italia ha triunfado una alianza de dos nacionalismos uno de derecha como “La Liga”, con arraigo en el norte, que responde al liderazgo de Matteo Salvini, y el “Movimiento de las 5 estrellas”, del sur, de centro izquierda, liderado ahora por

Luiggi Di Maggio, un joven abogado que tomó la posta del fundador de este espacio político, el cómico Beppe Grillo.

Vladimir Putin, es un líder nacionalista ruso, que reivindica el pasado de su país, desde los zares hasta el triunfo de Stalin en la Segunda Guerra Mundial y revaloriza la Iglesia Ortodoxa como parte esencial del nacionalismo de esta potencia euro-asiática, aunque ello parezca contradictorio. El cómico Volodimir Zelenski, de 41 años, obtuvo el 73% de los votos para ser elegido presidente de Ucrania y su bandera es la antipolítica.

En el caso de Japón, el primer ministro Shinzō Abe, es también un líder nacionalista japonés. No sólo porque mantiene e intensifica el nacionalismo japonés frente a la expansionismo chino, sino porque reconoce a los japoneses caídos durante la Segunda Guerra Mundial (algo que no hacían sus predecesores) y da pasos concretos hacia la construcción de un poder militar propio de su país.

A su vez, el primer ministro Narendra Modi de la India, asume el nacionalismo hindú con firmeza. Las tensiones con la minoría musulmana de su país, de 280 millones de personas, es una manifestación de ello. La tensión en la región de Cachemira, en disputa con Pakistán, es otra evidencia al respecto.

Algo parecido se da en los líderes de varias países como Turquía, Egipto, Arabia Saudita, Irán e Israel.

En América Latina tenemos los presidentes populistas de izquierda: Nicolás Maduro, en Venezuela, cuya legitimidad está cuestionada internamente por la Asamblea Nacional, y en el exterior por más de 50 países; a Daniel Ortega en Nicaragua; a Evo Morales en Bolivia; y a Jair Bolsonaro, un populista de derecha en Brasil, antiguo capitán del ejército, que ha incorporado a su gobierno a varios militares. En El Salvador triunfó el 3 de febrero de 2019 en las elecciones presidenciales un joven, de 37 años de edad, Nayib Armando Bukele, que obtuvo el 53.10 %de los votos por lo que no hubo necesidad de una segunda vuelta, derrotando a los dos partidos tradicionales que gobiernan desde 1992, ARENA y al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), agrupación de izquierda a la que perteneció anteriormente. El combate a la violencia y la corrupción son sus banderas más importantes

En el pasado, la exacerbación del nacionalismo ha precipitado conflictos violentos y guerras sangrientas. Al mismo tiempo, ha permitido a países agredidos, unir sus ciudadanos para defenderse frente a la agresión.

El exceso de nacionalismo, moldea un mundo más inestable y, en consecuencia, más peligroso para los países medianos y pequeños. Al mismo tiempo, acentúa y agrava los conflictos raciales, migratorios y de minorías, radicalizando los discursos políticos y electorales.

Por otro lado, el resurgimiento y revalorización del nacionalismo es también una respuesta a la “globalización” que se impuso entre fines del siglo XX y comienzos del XXI, en la cual Internet, la digitalización y las redes sociales, se pensaba iban a universalizar la cultura y debilitar las fronteras físicas y espirituales, además de concentrar más la riqueza.

En este siglo, las redes sociales pasaron a ser un vehículo para la segmentación social, racial, religiosa, nacional, regional, etc. Se refuerzan las afinidades entre quienes piensan de la misma manera y reducen o limitan el intercambio con quienes piensan de otra. Contener el nacionalismo, es quizás hoy una prioridad global.

Los principios que inspiraron a la creación de la Sociedad Política y el Estado de Israel, según la ya citada Declaración de su Independencia, está claramente definida cuando en la misma se expresa que: “El Estado de Israel permanecerá abierto a la inmigración y el crisol de la diáspora; promoverá el desarrollo del país para el beneficio de todos sus habitantes; estará basado en el principio de libertad, justicia y paz, a la luz de las enseñanzas de los profetas de Israel; asegurará la completa igualdad de derecho políticos y sociales a todos sus habitantes sin diferencia de credo, raza o religión; garantizará la libertad de culto, conciencia, idioma, educación y cultura; salvaguardará los Lugares Santos de todas las religiones; y será fiel a los principios de la Carta de las Naciones Unidad.”

Córdoba, abril de 2019.

Dictamen sobre Ley de Despenalización del Aborto

despenalizacion del abortoSeñor Presidente

del Colegio de Abogados de Córdoba

Dr. Héctor Oscar Echegaray

Su Despacho

La media sanción de la Cámara de Diputados del proyecto de ley que autoriza practicar abortos, y matar al niño o a la niña por nacer, merece todas las objeciones jurídicas que se le han hecho en las declaraciones de las AcademiasNacionales de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba y de Buenos Aires que les adjunto, a cuyos fundamentos y razones me remito.

Además de ello , cabe agregar, que la Constitución Nacional, desde 1853, reconoce expresamente el derecho a la vidaal no admitir que las “sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor y la fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o a persona alguna” (Art. 29).

El proyecto, con media sanción, es inconstitucional cuando:

1.      En el artículo 2°, dispone que el artículo 85 bis del Código Penal, pena con prisión e inhabilitación especial “a la autoridad de un establecimiento de salud  o profesional de salud que dilatare injustificadamente, obstaculizare o de negare a practicar un aborto en los casos legalmente autorizados.”  No se aclara quienes es la “autoridad” o a que “profesional” se refiere, pero les crea una obligación que atenta contra la libertad de conciencia de personas e instituciones que prestan servicios de salud, lo que contradice el artículo 14, 19 y 33 de la Constitución Nacional.

2.      En el 14º, dispone que “El mismo día en el que la mujer o persona gestante solicite la interrupción voluntaria del embarazo, el/la profesional de la salud interviniente debe suministrar información sobre los distintos métodos de interrupción del embarazo, los alcances y consecuencias de la prosecución de la práctica y los riesgos de su postergación.(…). En ningún caso puede contener consideraciones personales, religiosas o axiológicas de los/as profesionales de la salud ni de terceros/as.” El obligar al profesional a informar omitiendo manifestar sus convicciones religiosas o axiológicas atenta también contra la libertad religiosa, de conciencia y de expresión (Art. 14, 19 y 33 de la Constitución Nacional).

3.      En el artículo 15º, al referirse a la “Objeción de conciencia”, no la respeta cuando dispone que “El/la profesional de la salud que deba intervenir de manera directa en la interrupción voluntaria del embarazo tiene la obligación de garantizar el acceso a la práctica y no puede negarse a su realización.” Y “sólo puede eximirse de esta obligación cuando manifestare su objeción previamente, de manera individual y por escrito, y la comunicare a la máxima autoridad del establecimiento de salud al que pertenece.” Lo que significa que se le obliga a manifestarse y registrarse, atentando con ello también contra la libertad de conciencia, e invirtiendo la obligación de los que deberían registrarse, que serían los que están dispuestos a practicar los abortos, o sea matar al niño o la niña por nacer; y no los que no deben hacerlo porque sus íntimas convicciones morales o religiosas se lo impiden.  También se le obliga a actuar en contra de sus convicciones cuando dispone que “no puede objetar la interrupción voluntaria del embarazo en caso de que la vida o la salud de la mujer o persona gestante estén en peligro y requiera atención médica inmediata e impostergable. No todos los médicos están especializados y capacitados para practicar un aborto, por lo que es absurdo que se los obligue a hacerlo. También contradice la libertad de conciencia el que “Cada establecimiento de salud debe llevar un registro de los profesionales objetores, debiendo informar del mismo a la autoridad de salud de su jurisdicción. Queda prohibida la objeción de conciencia institucional y/o de ideario..” La Corte Suprema de Justicia de la Nación cuando se refiere a la objeción de conciencia individual en el fallo “Portillo, Alfredo”, CSJN, 13/4/89, donde se eximió de hacer el servicio militar a un joven católico que invocaba su  convicción por el “no matarás” y por ello se negaba a revistar como soldado. Respecto a la objeción de conciencia institucional el Alto Tribunal lo admitió en el caso Bahamondez; Marcelo  del 6/4/93 (Fallos 316:479).

4.      Contradice ésta obligación lo que dispone el artículo 1° de la ley 25.326 cuando establece que tiene por objeto la protección integral de los datos personales asentados en archivos, registros, bancos de datos, u otros medios técnicos de tratamiento de datos, sean éstos públicos, o privados destinados a dar informes, para garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas, así como también el acceso a la información que sobre las mismas se registre, de conformidad a lo establecido en el artículo 43, párrafo tercero de la Constitución Nacional. Las disposiciones de la presente ley también serán aplicables, en cuanto resulte pertinente, a los datos relativos a personas de existencia ideal.” Y que en su artículo 2°  expresa: “A los fines de la presente ley se entiende por (…)— Datos sensibles: Datos personales que revelan origen racial y étnico, opiniones políticas, convicciones religiosas, filosóficas o morales, afiliación sindical e información referente a la salud o a la vida sexual.”

5.      El proyecto, con media sanción, no establece quién se hará cargo de los costos que demande las prácticas abortivas, por lo que de acuerdo con lo que dispone el artículo 22 del proyecto de ley deberá el Poder Ejecutivo de la Nación, que es la “autoridad de aplicación” (Art. 22) proveer de esos recursos al: sector público de la salud, las obras sociales enmarcadas en las leyes 23.660 y 23.661, el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados creado por ley 19.032, las entidades y agentes de salud comprendidas en la ley 26.682 de marco regulatorio de medicina prepaga, las entidades que brinden atención dentro de la reglamentación del decreto 1993/2011, las obras sociales de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, las obras sociales del Poder Legislativo y Judicial y las comprendidas en la ley 24.741 de Obras Sociales Universitarias, y todos aquellos agentes y organizaciones que brinden servicios médico-asistenciales a sus afiliadas o beneficiarios independientemente de la figura jurídica que posean” (Art. 16).

Por todo ello entendemos que ese proyecto de ley no debería ser sancionado ni promulgado.

Jorge Horacio Gentile       Lorenzo Barone

Sala de Derecho Constitucional

del Instituto de Estudios Legislativos del

Colegio de Abogados de Córdoba