Realidad Político – Social en la Argentina del Bicentenario

 

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Logo de la celebración del Bicentenario Argentino

Política y Sociedad

 El poder político y la autoridad es la capacidad que tienes las sociedades de imponer su voluntad a las personas que la integran, y que fueron sus creadores, y su finalidad es el bien común. Por ello, podemos afirmar, que la política, que ciudadanos y gobernantes practicamos, es ciencia, arte y virtud del bien común, y que tiene una faz agonal – referida a lucha o competencia para alcanzar el poder -, y otra arquitectónica – la que se refiere a la actividad creadora, constructora e integradora -.

Hoy nos proponemos analizar, como ciudadanos y como cristianos, lo político en el modo y la forma que se desarrolla dentro de la sociedad política Argentina, como la que se despliega en la región latinoamericana – donde nuestra Nación esta inserta -, y en el mundo en que a todos nos toca vivir.

Como bien indica Arturo Ponsati, lo político ha constituido y constituye una dimensión irrenunciable, insoslayable, e inquebrantable de lo humano. Nadie, que vive en sociedad, puede considerarse ajeno a la misma. La persona, la sociedad, la cultura y la historia constituyen los antecedentes necesarios de lo político.

Las tres condiciones constitutivas de la dimensión política del hombre son:

  1. La relación del mando y de la obediencia, de cuya interacción nace el orden y que condiciona la formación de la unidad política
  2. La relación entre los privado y lo público, de la cual emerge la opinión, y que determina la forma de organización o sea el régimen político; y
  3. La dialéctica amigo – enemigo, que engendra la lucha, y hace posible su conservación.[1]

 

A diferencia de las concepciones totalitarias, como bien indica Jacques Maritain, no es la sociedad política sino que “La persona humana como tal es una totalidad; el individuo material como tal o la persona como individuo material es una parte. Mientras que la persona, como persona, o como totalidad, tiene derecho pleno a que el bien común de la sociedad temporal retorne a ella; y aunque, por su ordenación al Todo trascendente, está por sobre la sociedad temporal, esa misma persona, como individuo o como parte, es inferior al todo y a él esta subordinado, y como órgano del todo debe estar al servicio de la obra común.”[2]

Como bien decía Jean Jacques Rousseau “el verdadero fin de la política es hacer cómoda la existencia y felices a los pueblos”. El bien común al que se encamina la sociedad política; que, además, es el fin de la política y del derecho; debemos entenderla, según expresaba Maritain, como “la buena vida humana de la multitud”, que abarca “no solamente el conjunto de bienes o servicios de utilidad pública o de interés nacional (caminos, puertos, escuelas, etc.) que supone la organización de la vida común, ni las buenas finanzas del Estado, ni su pujanza militar: no es solamente el conjunto de justas leyes, de buenas costumbres y de sabias instituciones que dan su estructura a la nación, ni la herencia de sus gloriosos recuerdos históricos, de sus símbolos y de sus glorias, de sus tradiciones y de sus tesoros de cultura (…) todo lo que supone conciencia cívica, de las virtudes políticas y del sentido del derecho y de la libertad, y de todo lo que hay de actividad, de prosperidad material y de tesoros espirituales, de sabiduría tradicional inconcientemente vivida, de rectitud moral, de justicia, de amistad, de felicidad, de virtud y de heroísmo en la vida individual de los miembros de la comunidad (…), ayudándoles así a perfeccionar su vida y su libertad de persona.” [3]

La Argentina del Bicentenario

 

El haber cumplido 200 años de la Revolución de Mayo, en que el pueblo de Buenos Aires, como hermana mayor del resto de las ciudades y pueblos de interior, tomó aquella trascendental decisión política de elegir el primer gobierno patrio presidido por Cornelio de Saavedra, es una oportunidad para reflexionar a cerca de cómo hoy se hace y se toman las decisiones política en la República Argentina.

I. Lo Positivo

 

El Bicentenario nos muestra una sociedad argentina satisfecha por:

  1. Haber cumplido más de un cuarto de siglo de vida democrática.
  2. Haber finiquitado en 1983 con un ciclo de 53 años (entre 1930 a 1983) en el que se alternaban gobiernos de facto, surgidos de golpes de estado producido por personal de las Fuerzas Armadas, con gobiernos de iure, y no haber vuelto a recurrir a golpes de estado ni a los miliares para resolver las graves crisis político- económica que se produjeron en 1989 y en el año 2001.
  3. Haber retornado, hace 26 años, a la plena vigencia de la Constitución, la que, además, en 1994 fue reformada y se intentó ponerla a tono con los nuevos tiempos, reconociendo nuevos derechos y garantías, y adecuando sus instituciones y su proyecto político al nuevo contexto en que le tocaba regir.
  4. Haber elegidos por el pueblo en elecciones libres a sus gobernantes sin interrupciones desde el 30 de octubre de 1983.
  5. Haber abandonado la violencia política y garantizado mejor a los derechos humanos, juzgando y condenando a quienes atentaron contra los mismos durante el último gobierno militar;  indemnizado a los que habrían sido privados de su libertad o tuvieron que irse del país durante la década del setenta y los primeros años del ochenta del siglo anterior.
  6. Haber dado jerarquía constitucional a los tratados internacionales de derechos humanos.
  7. Haber reglamentado el hábeas corpus y el hábeas data; criminalizado las discriminaciones y reconocido y garantizado los derechos de las minorías: especialmente la de los opositores políticos, de los niños, las mujeres, los indígenas y los homosexuales.
  8. Haber reconocido y garantizado mejor los derechos al ambiente, del consumidor, de los usuarios de los servicios públicos, a la información y a la comunicación, a través de los nuevos medios y redes que se comenzaron a utilizar con motivo de las nuevas tecnologías electrónicas.
  9. Haber progresado en la sociedad argentina en el diálogo ecuménico e interreligioso lo que significa un mejor ejercicio de la libertad religiosa.
  10. Haber podido en lo económico sortear con éxito la crisis de los años 1989, 2001 y la mundial de 2009 y haber podido, a pesar de las mismas, volver a lograr un significativo crecimiento económico, merced – principalmente- al crecimiento de las exportaciones.
  11. Haber avanzado en materia de políticas sociales, especialmente por haber restablecido la actualización del salario mínimo vital y móvil, el haberse otorgados distintos planes sociales a los más pobres, por haber otorgado las jubilaciones llamadas de “Amas de casas” a quienes no podía acceder a estos beneficios por falta de aportes, y el haberse dispuesto la asignación “universal” –aunque no abarque a todos – por hijo.
  12. Haber iniciado y sostenido – no con pocas dificultades – un proceso de integración regional, como los surgidos de los tratados del MERCOSUR, y por el Pacto de San José de Costa Rica, que regula la Corte y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

II. Lo Negativo

El que no hayan podido terminar su mandato constitucional los presidente Raúl Ricardo Alfonsín y Fernando de la Rúa fue lo más negativo de este período. En el gobierno de Néstor Kirchner y luego en el de su esposa Cristina Fernández, se ha impuesto:

  1. Una política populista que pretende dividir a la sociedad en dos fracciones irreconciliables, tensando al máximo la dialéctica amigo – enemigo, y donde en la agenda política se plantean temas que dividen a los argentinos, como acaba de suceder con la reforma del régimen matrimonial y de adopción. La crispación, como estilo político, se impone sobre la necesidad de buscar el bien común a través del consenso y de políticas de estado.
  2. El poder se ha centralizado en el Poder Ejecutivo, en desmedro de los otros dos poderes constitucionales: el Legislativo y el Judicial, de los órganos de control, de las provincias y de los municipios.
  3. El uso y abuso frecuente de decretos de necesidad y urgencia y de las facultades delegadas en materia legislativa es una de las manifestaciones de esta centralización.
  4. Durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner su marido Néstor ha continuado teniendo una influencia decisiva en el ejercicio del poder político del Estado, más allá de las que le competen como presidente del Partido Justicialista, líder del Frente de la Victoria, diputado de la Nación y secretario general de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR).
  5. La última reforma a la composición del Consejo de la Magistratura permitió al gobierno tener derecho de veto en sus decisiones más trascendentes, lo que han creado distintos condicionamientos al buen funcionamiento de la Justicia.
  6. Los partidos y el sistema de partidos se han fraccionado, sus idearios políticos se han olvidado o diluido, lo que los ha debilitado como medios para gestar propuestas y plataformas electorales, promover auténticos liderazgos políticos, hacer educación política, y continuar siendo canales que permitan una mejor representación. El “que se vayan todos” sirvió de poco para hacer una renovación de los cuadros políticos. La ley de reforma política aprobada en el año 2009 por el Congreso, a propuesta del gobierno mientras tuvo mayoría en las Cámaras, no tiene otro propósito que facilitar la reelección de los esposos Kirchner.
  7. El fracaso de la oposición en el Congreso luego de haber triunfado en las elecciones del 28 de junio de 2009; por las disputas entre sus distintos líderes y la falta de objetivos claros en su accionar; ha frustrado las expectativas de cambio que los electores habían depositado en las urnas junto con su voto.
  8. La Administración Pública, las fuerzas de seguridad, los servicios de inteligencia, el servicio exterior y los organismos financieros al Estado han sido puesto bajo el control del gobierno. Se ha creado una gran caja con los recursos fiscales del Estado que se manejan a discreción con la que se han malversado los aportes jubilatorios y los recursos fiscales destinados a la coparticipación federal. Parte de las reservas del Banco Central han sido incorporadas esta gran caja.
  9. Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC); que son indispensables para la buena marcha de la economía y de las finanzas, para saber los índices de desempleo, de pobreza, indigencia, de inflación, etcétera; han sido adulterados mediante la intervención de dicho Instituto.
  10. El sistema tributario esta totalmente desquiciado, carece de equidad, y es la causa de que parte importante de la economía funcione en negro.
  11. La autonomía de las provincias y de los municipios se ha tornado ilusoria y sus autoridades dependen política y financieramente del gobierno federal y de la caja que administra con total discreción el Ejecutivo.
  12. Como bien demuestran las encuestas la seguridad se ha convertido uno de los problemas más acuciantes que afligen a la gente.
  13. La corrupción es otro de los males que nos afligen a todos y que no ha encontrado la forma de ser erradicada. Además, el prestigio de los políticos, incluso los de conducta intachable, ha decaído significativamente por esta causa, y muchas personas se niegan a participar en los partidos o en los gobiernos por este motivo.
  14. Se ha establecido un “capitalismo de amigos”, con empresarios o financistas privados vinculado al gobierno, para controlar importantes capitales, empresas privadas, ganar licitaciones de obras o servicios públicos, controlar el juego, hacer negocios en otros países, y financiar al aparato político que apoya al gobierno.
  15. Se ha creado una importante red de organizaciones no gubernamentales, financiadas con recursos fiscales, que junto a organizaciones sindicales, de “derechos humanos” y fracciones políticas afines, como los piqueteros, barras bravas y punteros políticos, ejercen el clientelismo político en apoyo al gobierno y a sus políticas, y dominan la calle con manifestaciones, marchas, actos públicos, cortes de rutas o calles y escraches a favor del gobierno y de sus políticas, y denostan a los opositores o los que han sido declarado sus enemigos.
  16. Invocando el propósito de terminar con el monopolio de algunos medios de comunicación, como Clarín, se pretende crear o ampliar el manejo político que se hace de los medios que pertenecen al Estado o que desde el sector privado apoyan al gobierno y a sus políticas. La ley de medios, además de desconocer la autonomía de las provincias, tiene este propósito.
  17. Se mantiene un conflicto permanente con la Iglesia criticando y tratando de desprestigiar a sus prelados, se ha roto con la tradición de asistir por parte del primer mandatario del país a los Tedeum en las conmemoraciones de las fechas patrias, y poco o nada se ha avanzado en implementar políticas de respeto a la libertad religiosa. El diferendo con la Santa Sede por el vicariato castrense se mantiene sin solución, aunque ya no lo ejerza Monseñor Antonio Baseotto, por quién el gobierno planteó el problema, y nada se ha resuelto sobre el Acuerdo con la Santa Sede de 1956 sobre la materia. El conflicto que se suscitó por el no otorgamiento del placet al embajador designado por el gobierno ante el Vaticano, Alberto Iribarne, se superó con su renuncia en el año 2008. El debate de la ley de matrimonio del mismo sexo tensó aún más la relación del Gobierno con la Iglesia y con los evangélicos. La ley de reglamenta la libertad religiosa duerme en el Congreso.
  18. El mayor distanciamiento que se ha producido en las últimas décadas entre los que tienen mayores y menores ingresos es la mayor afrenta que hemos padecido los argentinos; lo que ha aumentado la pobreza, la indigencia y la desnutrición en la población, que ha crecido en muchos pueblos y zonas del país, en las villas de emergencia y en el mayor número de personas que se encuentran en “situación de calle” en las grandes ciudades; y donde la alimentación, los servicios de salud, de educación, de vivienda y de asistencia espiritual son más que insuficientes. Aquí cabe la sabia regla de Confucio de que “En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza. En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza.”
  19. El desempleo y la falta de preparación para acceder a trabajar es otras de las asignaturas pendientes que tenemos en nuestro país. Los haberes de la inmensa mayoría de los jubilados y pensionados están muy lejos de cubrir la necesidades básicas de quienes pretender vivir con esos ingresos.
  20. La Educación muestra no solamente deficiencias en la infraestructura de escuelas y colegios; en cumplir con el propósito, nunca alcanzado, de que sea más inclusiva; de que se cumpla con las 180 horas de clases anuales; o en la demora en implementar la doble escolaridad; sino por su calidad, especialmente en los aspectos formativos y en la prioridad que merece el transmitir valores, más que información. Es notable la falta de educación política, y de educación religiosa en las escuelas públicas. En la educación universitaria hay niveles de deserción, demora en graduarse de los alumnos y déficit de investigación, que son por demás alarmantes. Los recursos destinados a la educación superior son por demás insuficientes. No se ha resuelto adecuadamente el ingreso a las universidades del Estado, ni se ha desdoblado, como sería de desear, los títulos académicos de los habilitantes para el ejercicio profesional.
  21. Hay serios problemas de infraestructura, de transporte y de provisión de energía que afectan al desarrollo productivo del país y la calidad de vida de sus habitantes, como consecuencia de la falta de previsión y de políticas de estados en esas materias.
  22. La necesidad de preservar mejor nuestros recursos naturales nos ha llevado en los últimos tiempo a marchas y contramarchas, como ocurre con las normas sobre protección de los glaciales; o el diferendo con Uruguay sobre la empresa Botnia que nos llevó a perder un pleito en el Tribunal de La Haya; o la intervención de la Corte Suprema de Justicia en el caso “Mendoza, Beatriz” que tiene por fin terminar con la contaminación del Riachuelo.

Latinoamérica

En la región latinoamericana, donde la democracia constitucional fue adoptada, al finalizar el siglo XX en todos los países con excepción de Cuba, ha ocurrido en el año 2009 un golpe de estado en Honduras, que ha sido repudiado por todos los países de América y de otras partes del mundo, ha resentido las relaciones entre los países de la región y ha hecho pensar a muchos que habría que ampliar la Declaración de la Democracia suscripta en Lima.

Además, últimamente en países – como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua – , gobiernos elegidos por el pueblo, que practican un populismo que esconde nuevas formas de autoritarismos, y que algunos políticos, partidos o gobiernos, de otros países – como el nuestro – parecen querer imitar.

Esta nueva modalidad del autoritarismo se caracteriza por:

  1. Tener presidentes, de fuerte personalidad; que olvidando la frase de Séneca “Todo poder excesivo dura poco”, o la de Montesquieu: “Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco, y sin notarlo”; llegaron a sus cargos con el propósito de permanecer largo tiempo en el mismo, de eso es que impulsaron reformas constitucionales para ser reelegidos indefinidamente.
  2. Que pretenden controlar todos los órganos del gobierno y del estado; que desprecian y neutralizan a los órganos de control, y a los desconcentrados o descentralizados (empresas públicas, provincias, departamentos, municipios o alcaldías).
  3. Que controlan sus parlamentos, con unanimidad – como en el caso de Venezuela donde actualmente no hay opositores -, o le imponen rígidas disciplinas para que le deleguen las más importantes facultades legislativas, o dicten las leyes que les proponen.
  4. Que ejercen el poder con políticas que dividen a los países en dos fracciones políticas, regionales o étnicas irreconciliables; donde el diálogo, el consenso es imposible y la oposición es combatida hasta ser eliminada institucionalmente;
  5. Que los partidos políticos han sido debilitados y los dirigentes opositores perseguidos.
  6. Que se ejerce un control estatal y político de los medios de comunicación masivos, y se usa a los que dependen del Estado o que son influidos por el mismo, por ejemplo a través de la publicidad oficial; con el propósito de hacer propaganda política del gobierno de turno.
  7. Que se ha propuesto estatizar o controlar empresas y capitales privados que no le responden políticamente.
  8. Que la relaciones con la jerarquía de la Iglesia y de los demás cultos es siempre conflictiva.
  9. Que en política internacional pretenden influir en la de los países vecinos con el propósito de imponer sus políticas autoritarias.
  10. Que mantienen o impulsan buenas relaciones con países donde no se respetan los derechos humanos y no tienes regímenes democráticos, como es el caso de Irán y Cuba.
  11. Que hay fundadas sospechas de que se mantienen buenas relaciones con grupos narco – guerrilleros, como la FRAC o el Ejército de Liberación Nacional, según la reciente denuncia del gobierno de Colombia, y con ETA del país vasco, como se denunció hace un tiempo.

La región ha tenido en los últimos años un crecimiento económico significativo como consecuencia de las exportaciones a los países asiáticos, pero no ha llegado a coordinar políticas ni avanzar en el proceso de integración; a pesar de las frecuentes reuniones de presidentes, ministros y la creación de organismos de cooperación, como la UNASUR. El liderazgo de Brasil en la región ha sido notorio en los últimos tiempos.

El narcotráfico se ha extendido en la región y a los países se les hace cada vez más difícil poder combatirlos sin ayuda internacional.

Algunos de los países de la región han aumentado el presupuesto de las Fuerzas Armadas y en alguna medida compiten en una costosa e innecesaria carrera armamentista.

Las migraciones en los países de la región merecerías una mejor regulación.

Las catástrofes sufridas recientemente por Haití y Chile, nos han hecho pensar que el auxilio solidario de los países vecinos debe estar mejor organizado, y que debe crearse una fuerza y un fondo internacional para auxiliar más rápido e eficientemente a los damnificados.

El MERCOSUR, que pronto tendrá un parlamento elegido por el voto popular, en los últimos tiempos no ha profundizar el proceso de integración, no se han incorporado nuevos países, y las diferencia entre los gobiernos que los integran han impedido su progreso.

El Mundo Globalizado

A una década de iniciado el nuevo milenio nos encontramos en un mundo que:

  1. Ha valorizado los derechos humanos;
  2. Que a pesar que hace más de dos década que terminó con la guerra fría, lamentablemente, no ha podido eludir los conflictos bélicos regionales; en el que existen zonas, como el Medio Oriente, donde los conflictos se suceden permanentemente o están latentes. La carrera armamentista, incluso nuclear, no ha podido ser detenida ni controlada.
  3. El terrorismo es una amenaza permanente y las innovaciones que se hicieron para combatirlo, como las “guerras preventivas”, la invasión a Irak por motivos que luego resultaron falsos y la creación de cárceles internacionales al estilo de Guantánamo y la autorización de torturar en los interrogatorios.
  4. La pobreza, la indigencia y los efectos de las catástrofes causada por fenómenos naturales no encuentran todavía respuesta de la humanidad, por no estar organizada como una sociedad política mundial.
  5. Las organizaciones internacionales ni los gobierno de las grandes potencias han podido regular y controlar las relaciones, cada vez más globalizadas, de un mundo cada día más complejo; y estamos lejos de poder establecer un gobierno mundial como sería de desear.
  6. El comercio, las finanzas y la economía globalizada condicionan el accionar de los estados;
  7. el control de la natalidad, las migraciones, la pobreza, la trata de personas, el narcotráfico, el comercio de armas y la contaminación son problemas que los países no puede resolver sin que los organismos internacionales y las grandes potencias fijen políticas y acuerden reglas para darles solución.

Reflexión Final

 

Lo aquí expuesto en forma sucinta ha querido ser una rápida mirada sobre lo que pasa y lo que nos pasa en la vida política de nuestro país, y en el contexto internacional que lo rodea; y tiene por objeto hacer un aporte para una reflexión y oportuno análisis teológico.

La Teología y la Iglesia deben tener presente una frase del sindicalista Víctor de Genaro cuando dijo: “La Iglesia y la FEDE (por la Federación Juvenil Comunista) son los principales formadores de cuadros de la política argentina”[4]

La educación política y la prédica de la fraternidad son quizás lo que le falta a nuestra democracia para tener un mejor desarrollo, y a nuestra política para alcanzar la eficiencia y el prestigio que ha perdido.

La Falda, julio de 2010.


[1] Lecciones de Política, páginas 1 y 5, Ediciones El Graduado, San Miguel del Tucumán, 1993.

[2] La persona y el bien común, página 75 y 76, Club de Lectores, Buenos Aires, 1981.

[3] Obra citada, página 58 y 59.

[4] ISIDORO GILBERT La Fede, Alistándose para la revolución, la Federación Juvenil Comunista 1921 – 2005, página 23, Sudamericana, Buenos Aires, 2009.

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